PRIMERA COMPAÑÍA
CUERPO DE BOMBEROS
SAN FELIPE
Primer mártir de la Compañía
Auxiliar Ciriaco Olivares
Serían poco mas de las 15 hrs. de un 23 de septiembre del año 1910, cuando el Cuartel de Bomberos dio la alarma de incendio, indicándose como lugar del siniestro la fabrica de Jarcias Parry de propiedad de la señora Sara Parry, ubicada en la calle Tacna de San Felipe.
Con la Presteza que el caso requería, los voluntarios del Cuerpo de Bomberos de nuestra ciudad se movilizaron con toda rapidez, colocándose en la pértiga de la bomba a vapor que posee la Compañía, los auxiliares, señores Ciriaco Olivares y Eleodoro Silva partieron en desenfrenada carrera hacia el poniente y a la altura de la calle Traslaviña al cruzar la línea de ferrocarril urbano que en ese tiempo pasaba por ese sector, la maquina dio un sorpresivo e inesperado tumbo con tan mala suerte, que el auxiliar Ciriaco Olivares, perdió el equilibrio y no pudiendo sostenerse, rodó hacia la calzada siendo arrastrado por la bomba más o menos cincuenta metros pasando por sobre el cuerpo del infortunado Olivares, las dos ruedas del lado derecho del pesado carro-bomba
El desgraciado accidente ocurrió en el mismo sector en donde estuvo la Compañía Chilena de Electricidad, cuya actual pavimentación, no existía en ese tiempo, de manera que los hoyos y las piedras sueltas, eran el único adorno.
En estado de suma gravedad, el auxiliar Olivares fue llevado al Hospital San Camilo de San Felipe, pero a consecuencia de la abundante sangre que derramaba de sus múltiples lesiones, dejo de existir en el camino.
Como un homenaje a este primer mártir con cuya desaparición el Cuerpo de Bomberos de San Felipe se cubrió de duelo, el Directorio General de la Institución, acordó darle cristiana sepultura con la mayor solemnidad posible, obsequiándole la urna que era propiedad del Cuerpo de Bomberos y que sólo se usaba para trasladar a los auxiliares hasta el Cementerio debiendo enseguida devolverla al Cuartel.
El cortejo partió desde el Cuartel de Bomberos en donde se velaron sus restos mortales, y la urna fue conducida a pulso hasta el Cementerio del Almendral, sobre un Carro-Gallo, de la Primera Compañía. Concurrieron a los funerales del Auxiliar Olivares, todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas de la comuna de San Felipe, concurrieron también delegaciones de diferentes sociedades y gremios de pueblos vecinos.